SOBRE EL DOJO YAWARA
Nuestro nombre, "Yawara" , representa la filosofía de usar la flexibilidad y adaptabilidad para superar la fuerza bruta. Así como el bambú que se dobla ante el viento pero no se rompe, enseñamos a nuestros estudiantes a transformar los desafíos en oportunidades de crecimiento.
Con instructores certificados y años de experiencia en diferentes disciplinas marciales, ofrecemos un programa completo que equilibra tradición e innovación.
FORMAMOS EN ...

Un sistema defensa personal que prioriza situaciones reales de la calle para prepararte contra cualquier agresión física y mental.

Programa especializado que introduce a los niños en las artes marciales a través de juegos, retos y ejercicios adaptados a su edad y desarrollo.
Arte marcial que se especializa en el combate en suelo, donde la técnica y estrategia prevalecen sobre la fuerza brutal.
Programa especializado que integra procedimientos, técnicas y tácticas específicas para profesionales de la seguridad.Proporciona a tus hijos la seguridad que no se puede comprar.
NUESTROS MAESTROS

JOAN MARTINEZ
MAESTRO 4º DAN DE YAWARA

POL CASADEMUNT
SEMPAI 3º DAN DE YAWARA

TONI VÁZQUEZ
SEMPAI 3º DAN DE YAWARA

PROFESOR DE BJJ
CINTURÓN NEGRO

NUESTRAS INSTALACIONES
El Dojo Yawara cuenta con 200 metros cuadrados de tatami, siendo el espacio de entrenamiento más grande del Vallès. Este amplio espacio nos permite ofrecer una experiencia de entrenamiento excepcional donde la seguridad y la comodidad son prioritarias.
Con el tatami más extenso de la zona, ofrecemos:
- Amplitud para el entrenamiento:
Espacio suficiente para que todos los alumnos practiquen cómodamente sin restricciones - Zonas diferenciadas:
Áreas dedicadas para diferentes disciplinas y niveles - Ambiente seguro:
Superficie de tatami de alta calidad que previene lesiones - Capacidad para grupos grandes: ideal para clases colectivas, seminarios y eventos especiales
Este extenso espacio nos permite mantener los más altos estándares de calidad en la enseñanza de las artes marciales, garantizando que cada estudiante tenga el espacio que necesita para desarrollar sus habilidades en un entorno seguro y profesional.


MÁS QUE UN DOJO,
UNA FAMILIA...
En Dojo Yawara hemos creado algo más profundo que un simple centro de entrenamiento. Desde el momento en que atraviesas nuestras puertas, te das cuenta de que has entrado en un espacio donde los valores humanos son tan importantes como las técnicas marciales.
Aquí, el respeto mutuo es la piedra angular de todo aprendizaje, y el compañerismo genuino transforma cada sesión en una experiencia de crecimiento compartido. No existe la competencia destructiva ni las rivalidades que dividen; cuando alguien tropieza, hay múltiples manos dispuestas a ayudarle a levantarse.
La humildad está presente, desde nuestros instructores más veteranos hasta el alumno que da sus primeros pasos, todos reconocemos que estamos en un camino de aprendizaje constante.
Los lazos que se forjan en nuestro dojo trascienden las horas de entrenamiento, convirtiéndose en amistades profundas que perduran toda la vida.
Celebramos juntos los logros dentro y fuera del tatami, nos apoyamos en los momentos difíciles y compartimos experiencias que van mucho más allá de las artes marciales.

un arte marcial,
para todos
La defensa personal no discrimina, y nosotros tampoco. En Dojo Yawara, creemos que la capacidad de defenderse es un derecho universal que trasciende edad, género o condición física.
Nuestras clases están diseñadas para ser inclusivas y adaptables:
- Sin límite de edad: Desde niños de 6 años hasta adultos en su tercera edad. Cada etapa de la vida presenta desafíos únicos, y nuestras técnicas se adaptan a tus capacidades actuales.
- Todos somos bienvenidos: Todxs encontraréis en nuestro dojo un espacio de respeto y crecimiento donde aprender a defenderos.
- Comunidad y pertenencia: Más allá del aprendizaje individual, fomentamos un espíritu de grupo basado en la cohesión, el apoyo mutuo y la amistad. Aquí no hay rivales, solo compañeros de crecimiento.
La verdadera seguridad nace cuando entiendes que
«No es cuestión de edad, es cuestión de actitud.»


La Familia Yawara en Palabras
Miguel Sánchez
Cuando llegué al Dojo Yawara hace dos años, era un niño tímido que sufría acoso en el colegio. No sabía defenderme ni física ni emocionalmente. Gracias a los profesores y al ambiente familiar que se respira aquí, he ganado una confianza que jamás pensé tener. Ahora sé poner límites, camino erguido y mis compañeros de clase me respetan. Lo mejor es que nunca he tenido que usar las técnicas que he aprendido - mi actitud y seguridad han sido suficientes para que el acoso terminara.
Sofia Martinez
Vivía con miedo. Así de simple. Cada vez que caminaba sola por la noche sentía que el corazón se me iba a salir del pecho. Hace un año, después de un susto que me llevé volviendo a casa, decidí apuntarme al Dojo Yawara. Ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. No solo he aprendido técnicas efectivas para defenderme, sino que he ganado una seguridad interior que me permite disfrutar de mi libertad. El Dojo Yawara me ha devuelto la ciudad y la noche.
Ramón Gutierrez
Mi vida era sofá, televisión y ordenador. Después de mi divorcio, me dejé ir completamente. Un día mi hermano me arrastró literalmente al Dojo Yawara, y encontré una nueva familia. Tres años después, he perdido 15 kilos, tengo amigos verdaderos y acabo de conseguir mi cinturón negro. Los valores del dojo han transformado no solo mi físico sino mi mentalidad. He vuelto a tener objetivos y a superarme cada día. Gracias por devolverme las ganas de vivir.
Carla Rodríguez
Después de una relación tóxica, necesitaba recuperar el control sobre mi vida. En el Dojo Yawara encontré un espacio seguro para sanar. El enfoque integral que tienen, trabajando tanto el cuerpo como la mente, me ayudó a reconectar conmigo misma. Ahora paseo por la calle con la cabeza alta, confío en mis decisiones y sé poner límites saludables. No es solo defensa personal lo que enseñan aquí, es amor propio.
Daniel Lopez
A mi edad, creía que ya no podría aprender artes marciales. Mi médico me recomendó actividad física por problemas de espalda, pero yo quería algo más que un gimnasio. En el Dojo Yawara me acogieron como a uno más desde el primer día. Tres años después, no solo han desaparecido mis dolores, sino que he descubierto una pasión. Verme progresar cada día, rodeado de personas de todas las edades que me apoyan, ha sido una experiencia rejuvenecedora. De estar todo el día en el sofá a practicar Brazilian Jiu Jitsu... ¡quién me lo iba a decir!
Lucia Fernandez
Yo era la típica niña a la que nadie elegía para los equipos en educación física. Me sentía invisible y cuando no era invisible, me acosaban. Mi madre me apuntó al Dojo Yawara y al principio no quería ir. Ahora no me pierdo una clase. He aprendido que mi cuerpo puede ser fuerte, que puedo defenderme y que merezco respeto. Los profesores y mis compañeros me han enseñado a valorarme y a no tener miedo de ocupar mi espacio. El acoso en el instituto ha parado completamente.

